Natura reduce un tercio de las emisiones de GEI

En 2006, por cada kilo de producto facturado por Natura, se generaba el equivalente a 4,18 kg de CO2. En 2013, ese índice cayó un 33,2%, llegando a 2,79 kg de CO2e/kilo de producto facturado. Con esa reducción, la empresa alcanza el compromiso asumido en 2007 de reducir un tercio de sus emisiones relativas de carbono, considerando todo el ciclo de vida del producto – desde la extracción de la materia prima hasta el desecho de los embalajes por el consumidor.

Emisiones relativas de CO2
(kg de CO2e/kg de producto facturado)

 

Emisiones absolutas de CO2
(t de CO2e)

 

Emisiones en la cadena de valor
(%)

 

Éste es un ejemplo de cómo un desafío ambiental puede ser alcanzado al incorporarse al proceso de planeamiento estratégico y de toma de decisión de la empresa. El reto de reducción de las emisiones motivó diversas innovaciones y generó numerosos aprendizajes en Natura. Lanzado en 2007 para estructurar iniciativas de reducción, el Programa Carbono Neutro influyó en la creación de un sistema de gestión del tema en todas las etapas de los procesos de desarrollo, producción y comercialización de los productos. “Cuando asumimos ese compromiso, sin precedentes en Brasil, dimos inicio a una transformación en la gestión del negocio. Hicimos el inventario de nuestras emisiones en toda nuestra cadena de valor y trabajamos con profesionales involucrados en diversas etapas, inclusive con proveedores, para buscar reducciones”, evalúa la directora de Sustentabilidad, Denise Alves.

Entre las acciones, fue reducido el formato y el número de páginas de la revista Natura; se crearon nuevos tamaños de cajas para entrega de los productos para las CN; la vegetalización de las fórmulas fue ampliada; y nuevos materiales de embalajes y soluciones de ecodiseño fueron incorporados para reducir el impacto ambiental.

Movida por esos pequeños y grandes cambios, la empresa amplió su conocimiento sobre el tema. Hoy, la gestión transversal de las emisiones de carbono está incorporada a la gestión de los negocios e inspira la estrategia de otros temas ambientales importantes como socio-biodiversidad, agua y residuos.

“Trabajamos de forma voluntaria desde hace más de siete años para reducir y compensar las emisiones directas no sólo en Natura, sino de toda nuestra cadena productiva, y ése es uno de los principales diferenciales del nuestro programa”, explica el gerente de Sustentabilidad, Keyvan Macedo.

El desarrollo de productos pasó a ser seguido, desde 2010, por una calculadora de carbono y es ejemplo de como el desafío de reducir las emisiones puede generar innovación. La submarca Sou, lanzada en 2013, tiene un volumen significativo de ventas y la menor emisión relativa de carbono de Natura.

“Natura es ejemplo de que es posible producir en escala controlando las emisiones de CO2, a partir de la inversión en alternativas que reducen su huella y en productos que agregan valor a las cadenas productivas sustentables. Esperamos que la empresa continúe en ese camino”, afirma André Nahur, coordinador interino del Programa de Cambios Climáticos y Energía de WWF-Brasil.

Nuevos 33%

Cumplida la meta, Natura seguirá invirtiendo en innovación y eco-eficiencia, y espera reducir otro 33% de las emisiones relativas hasta 2020, tomando como base el año 2012. El desafío se torna aún mayor si se considera el plan de crecimiento del negocio para los próximos años, con el ingreso de nuevas categorías, e ir más allá de lo que ya se hizo hasta el momento. Pero los aprendizajes acumulados hasta ahora ayudarán a implementar otras acciones que prioricen la reducción del impacto ambiental.

Sepa más sobre las ambiciones para 2020, aquí.

En forma paralela al esfuerzo para reducir emisiones de carbono, Natura asumió el compromiso de compensar todas las emisiones que no puede evitar por medio de la compra de créditos de carbono. Ese mercado trabaja a partir de la premisa de que las empresas u organizaciones que ejecutan proyectos que eviten la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) o capten esos gases de la atmosfera, pueden ser recompensadas por medio de la venta de créditos generados a partir de la reducción alcanzada.

Natura, alineada a sus creencias, restringe la adquisición de créditos a proyectos que agreguen, además del beneficio ambiental, el beneficio social.

En 2013, esto la llevó a una iniciativa inédita en el mundo: la adquisición de créditos de carbono de una comunidad indígena. La comercialización fue realizada por el pueblo Paiter Surui, localizado entre los estados de Rondônia y Mato Grosso, para compensar 170.000 créditos.

Los créditos de la comunidad indígena son relativos a la conservación de la selva (manteniendo los stocks de carbono captados por la selva) y de acciones de reforestación de áreas deforestadas. El proyecto es el primero de una comunidad indígena encuadrado como REED+ (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación).

La negociación contó con el aval de la Funai (Fundação Nacional do Índio) y del Ministerio Público Federal, y los recursos obtenidos por el pueblo Surui serán reinvertidos en el plan de gestión para mejorar la calidad de vida de los indios y perfeccionar las prácticas de protección y de manejo de las selvas en la localidad. “El desarrollo sólo lo alcanza quien tiene una visión a mediano y largo plazo. Las futuras generaciones también tienen derecho a vivir, derecho a tener selva. La selva no necesita no ser tocada, sino que tiene que usarse con responsabilidad”, define el líder de la comunidad, Almir Surui.

En 2013, entre otras innovaciones, Natura dio inicio a un proyecto de entrega de pedidos por medio de vehículos eléctricos. La iniciativa incluye el uso de 15 vehículos, entre furgones, triciclos y bicicletas, que se están probando en las entregas a las consultoras en las ciudades de Campinas (SP), Rio de Janeiro (RJ), São Paulo (SP) y Curitiba (PR).

“Aún es un número pequeño, pero la iniciativa va a generar informaciones valiosas para que evaluemos el potencial del uso de esos vehículos en la logística. Si fuera viable, en el futuro puede ser una alternativa importante de movilidad en los grandes centros urbanos”, evalúa el director de Servicio al Cliente, Ricardo Faucon.

El furgón eléctrico, por ejemplo, puede sustituir a un modelo a gasolina con reducción de hasta un 85% en las emisiones de CO2e. Tres bicicletas eléctricas, o un triciclo eléctrico, son capaces de hacer el trabajo de un auto con consumo mensual de 200 litros de combustible, y puede reducir en hasta un 98% las emisiones. “Las bicicletas y los triciclos eléctricos fueron evaluados como excelentes opciones para aumento de la capilaridad de la flota, permitiendo una mayor rapidez y eficiencia en las entregas de tamaño pequeño en regiones con gran número de pedidos y dificultad de estacionamiento. Los furgones tienen la finalidad de distribuir paquetes mayores en una única vez”, completa Faucon.

La iniciativa, inédita en el país, sólo es posible por medio de la asociación con otras empresas comprometidas en promover alternativas de transporte. Los furgones de Rio de Janeiro integran un proyecto global de FedEx. “Esta es una demanda que crece entre empresas de fuerte gestión en sustentabilidad, que ya comienzan a presionar a los proveedores en búsqueda de soluciones. Natura fue uno de los clientes que nos consultaron sobre la posibilidad de tener autos eléctricos en la operación y, por eso, pudimos traerlos para pruebas en Brasil”, cuenta el director de Marketing de FedEx, Guilherme Gatti.

En Campinas, el auto sustentable fue suministrado por la empresa de energía CPFL como parte del programa de fomentar el uso de la movilidad eléctrica. “Ésa es una de nuestras prioridades en innovación, y quisimos buscar socios/ aliados que tuviesen el mismo interés en la sustentabilidad y la innovación para apalancar la iniciativa,” explica Rafael Lazzaretti, gerente de Innovación de CPFL. En contrapartida a la cesión del auto y de las estaciones de recarga, la empresa recibe de Natura datos sobre la rutina de trabajo del vehículo. “Esas informaciones nos ayudan a entender cómo esa tecnología está siendo recibida por la sociedad y cómo debemos capacitarnos como proveedora de energía para entrar a ese segmento”, concluye Rafael.

La logística es responsable por un 15% de las emisiones totales de CO2e de Natura. En los últimos dos años, la empresa ha acumulado experiencias con alternativas de transportes de menor impacto. En 2013, además de los vehículos eléctricos, la empresa pasó a usar un ómnibus movido a etanol en el transporte de colaboradores. También fue pionera en la adquisición de los dos primeros camiones que usan etanol en operación en América Latina, en asociación con Scania y Coopercarga, que emiten hasta un 91% menos GEI con relación a los similares a gasoil. En 2012, Natura ya había convertido la flota de los ejecutivos y de la fuerza de ventas a autos que funcionan con etanol y/o gasolina, con tarjetas de abastecimiento que sólo permitían el uso de etanol.

 

Una trayectoria
de aprendizajes

Principales innovaciones para la reducción de emisiones